La desescalada o desconfinamiento ha comenzado, y con ello, muchas de las personas que conviven con perros están muy preocupadas por el bienestar de sus compañeros.
En estos casi dos meses, muchos de nuestros perros han experimentado un cambio de rutina brutal; han dejado de pasar la mayor parte del día solos para estar todo el día acompañados. Además, las salidas al exterior han cambiado y no solo en cuanto al tiempo, sino a la cantidad de estimulación que se encuentran en la calle.
A partir de hoy, lunes 4 de mayo de 2020, se espera que muchas personas regresen a sus rutinas habituales y además, que nos encontremos más gente, perros y estímulos en la calle cuando salgamos a pasear con nuestros compañeros.
Tanto particulares como profesionales nos han contactado estos últimos días para conocer nuestras recomendaciones o consejos para afrontar esta nueva etapa, por lo que vamos a comentar unas pautas generales por si pudieran ser de ayuda.
Lo primero que hay que recordar es que cada caso es único, no solo por cómo es cada perro, sino por su entorno y contexto concreto, incluidos sus humanos. Ofrecer pautas generales puede ser complicado. Lo que sí es seguro es que, si tu perro tiene algún tipo de problema emocional, te recomendamos que contactes con un profesional del comportamiento canino.
Lo segundo que tendríamos que evaluar es qué ha cambiado concretamente en la rutina de tu perro desde que comenzó el confinamiento.
Algunas opciones podrían ser: las horas que ha pasado acompañado, el tiempo que has pasado jugando o interactuando con él, la rutina de paseos, la zona de los mismos, la cantidad de estímulos presentes…
En base a esta información, lo ideal será realizar un retorno progresivo a las rutinas habituales, es decir, poco a poco iremos pasando de las rutinas actuales a las futuras.
Por ejemplo, si mi perro pasaba 9 horas solo al día y actualmente pasamos todo el día juntos, lo ideal será ir prepárandole para la vuelta a la rutina progresivamente. Pongamos un ejemplo:
Día 1: Comienzo a dejarle solo en una habitación un rato, mientras yo permanezco en casa. Le puedo dejar algo interesante que hacer como un Kong relleno de sabrosa comida o un juguete nuevo. Puedo repetir este proceso varias veces al día.
Día 2: Le dejo solo en esa misma habitación, mientras salgo de casa un rato. Repito varias veces al día.
Día 3: Le dejo solo en casa, quizá ya fuera de la habitación, mientras salgo un rato más largo. Repito varias veces durante el día.
Y así sucesivamente hasta que lleguemos a los tiempos que nos habíamos planteado.
Lo ideal para este proceso, tal y como recomendamos a todos nuestros alumnos, es disponer de una cámara de vídeo vigilancia que nos permita observar a nuestro perro en directo para asegurarnos de que no estamos precipitándonos con los tiempos y que todo está avanzando de forma adecuada. Además, nuestra recomendación es que siempre le dejes algo interesante que hacer para que ese rato le sea más llevadero.
Recuerda que son pautas generales, cada perro es único por lo que cada tratamiento debe ajustarse a cada caso concreto.
Si observas que tu perro no está gestionando bien los cambios, contacta rápidamente con un profesional del comportamiento canino, ya que lo ideal en este tipo de problemas es abordarlos a tiempo antes de que empeoren y se conviertan en algo difícil de revertir.
En Diéresis animal ofrecemos servicios de educación, entrenamiento y adiestramiento canino en Alcoy y en formato online para cualquier parte del mundo.
Veamos otro ejemplo.
Si tu preocupación gira en torno a la estimulación en la calle durante los paseos, el proceso sería el mismo, ir acercándonos gradualmente a nuestro objetivo final.
Lo ideal será elegir los momentos del día en los que haya un poco más de estimulación que la que había durante el confinamiento, pero no demasiada. Si observamos que nuestro perro reacciona adecuadamente, seguiremos subiendo la dificultad, escogiendo horarios un poco más concurridos hasta que lleguemos a nuestro objetivo final. Subir la dificultad puede estar relacionado no solo con las horas a las que salimos, sino incluso con la zona por donde escogemos pasear.
Si observas que tu perro no está gestionando bien esta adaptación de los paseos, contacta con un profesional del comportamiento canino.
El procedimiento sería el mismo para cualquier aspecto que se haya visto alterado durante el confinamiento, como el tiempo de interacción y juego, la alimentación, etc.
El secreto es ir poco a poco 😉
Una recomendación general, sobretodo para aquellos perros que tienen alguna dificultad a la hora de relacionarse con otros perros, es supervisar y cuidar los primeros encuentros con otros perros.
El hecho de haber estado dos meses sin practicar sus habilidades sociales puede producir que algunos perros se sobreexciten demasiado en los primeros encuentros tras el confinamiento y lo que empiece como un juego termine en pelea.
Como siempre, supervisa que todos los perros implicados estén cómodos y el nivel de energía sea el óptimo.
Y lo más importante… ¡ánimo!
Poco a poco, tanto humanos como perros, volveremos a la rutina y lo que hoy parece un mundo será un recuerdo. 🙂
Recuerda contactar con un profesional del comportamiento canino ante la más mínima duda, no hay que olvidar que los problemas crecen si no se abordan en el momento en que se manifiestan.
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¿Tienes alguna otra duda o pregunta sobre el desconfinamiento?


